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dilluns, 20 de febrer de 2017

El rei Lear



Si l’obra El rei Lear fos una casa, quin tipus de casa seria?


Amb aquesta suggeridora pregunta Josep M. Oroval, soci fundador i president de l’Associació Catalana de Shakespeare, va iniciar la segona sessió del seminari sobre les obres de l'autor anglès que té lloc a Laie una vegada al mes.



La pregunta d’Oroval pretenia explicar El rei Lear a través d’una metàfora: un castell en runes, una casa que vista de lluny és molt maca però que quan t’hi apropes comproves que no s’aguanta bé... Les respostes dels assistents al seminari van ser vàries i van ajudar a comprendre millor la riquesa de matisos d’una de les obres més representades als teatres avui en dia.

A banda de realitzar una completa anàlisi del text (les trames que el componen, les formes de representació, les seves fonts, els personatges, etc.), Oroval va exposar la importància del First folio de Shakespeare. Segons l’especialista, es tracta de la publicació en anglès més important de la història de la literatura de tots els temps. Reuneix 36 obres de Shakespeare i, tot i que es desconeix quantes còpies se’n van imprimir, es creu que l’edició va ser força limitada. Si no s’hagués pu

blicat hauríem perdut més de la meitat de les obres de Shakespeare, d’aquí la seva importància. La biblioteca Bodleian d’Oxford en facilita l’accés en format digital.

El proper 15 de març tenim una cita amb Ricard III i seguirem endinsant-nos en les fascinants obres d’un dels escriptors més importants de tots els temp. 

Anna, de Laie Pau Claris

dilluns, 6 de febrer de 2017

El regreso, de Hisham Matar


http://www.laie.es/busqueda/listaLibros.php?keywords=regreso%20hisham%20matar&tipoArticulo=&utm_source=blog&utm_campaign=post&utm_medium=xarxes&utm_term=c%C3%A8lia&utm_content=foto
 El regreso de Hisham Matar, publicat per Salamandra, és impressionant. Amb la intenció de només donar-li un cop d'ull, m'el vaig llegir d'una tirada.


Hisham Matar retorna a Líbia després de l'enderrocament del dictador Moammar al-Gaddafi per retrobar-se amb la seva família i tractar de reconstruir els dies que van seguir al moment en què el seu pare fou segrestat a El Caire (amb el coneixement de les autoritats egípcies) i traslladat a la temuda presó d'Abu Salim. Després de sis anys tancat, van deixar de tenir-ne notícies. Amb una barreja de por, obsessió i esperança Matar tracta de seguir el rastre del seu pare en un país abocat al caos que intenta alliberar-se d'anys d'una cruel dictadura.

Entre els seus records d'infantesa i els dels seus familiars i amics, Hisham Matar va perfilant la figura del seu pare, Jaballa Matar, un dissident polític culte i íntegre que mai no es va deixar intimidar. Fins i tot empresonat trencava el silenci esfereïdor que porta la nit recitant poesia amb veu forta i clara. El compromís del seu pare i la seva família per la llibertat de Líbia va ser ferm fins al final, molts d'ells van morir per donar esperança a un poble que es va revoltar.

Cèlia, de Laie Pau Claris.

dimarts, 31 de gener de 2017

La voz del escritor: Ser (o no ser) un cuerpo, de Santiago Alba Rico



http://www.laie.es/busqueda/listaLibros.php?keywords=cuerpo+rico&tipoArticulo=

A mediados de diciembre, bastantes clientes entraban en la librería pidiendo "el último de Alba Rico". Pensé que había salido en la radio o en la tele, porque se establece un tipo de seducción muy potente cuando alguien que tiene cosas originales que decir —y que sabe tanto hablar de modo interesante como escribir de modo interesante (hay casos flagrantes de discordancia entre ambas cosas, como la cantidad de presentaciones de libros aburridas demuestran)— aparece con su cuerpo parlante en el presente inmediato de la conexión, en directo o no.

A veces, basta con una mención, como esta semana con Marco Aurelio en el programa de televisión de Mercedes Milà, y de repente el inmenso libro del emperador romano escrito hace casi 2.000 años cobraba una actualidad inusitada por una recomendación televisiva. Con la perplejidad añadida de que nombraron el libro por el título Pensamientos y no por el más corriente de Meditaciones, situación curiosa en la que el librero ha de convencer al cliente de que el libro que busca es ese mismo aunque no se titule igual.


http://www.ccma.cat/catradio/alacarta/el-mati-de-catalunya-radio/el-capitalisme-a-el-raco-de-pensar-amb-david-fernandez-xavier-antich-i-santiago-alba-rico/audio/943899/


Otras veces, como en el caso de Alba Rico, una voz que habla tranquilamente sobre la violencia del capitalismo, acompañado por David Fernández y Xavier Antich (se puede recuperar clicando aquí) hacía desear más palabras de esa voz, en modo oral o escrito. Entonces Catarata había publicado Penúltimos días. Mercancías, máquinas y hombres. Sobre los efectos del capital, pero ya en esa entrevista mencionaba que en enero saldría su nuevo libro, sobre el cuerpo. Pues bien, ese libro acaba de llegar a las librerías y está francamente bien escrito. Ser o no ser (un cuerpo), publicado por Seix Barral.



En su introducción —que es una maravilla, hacía tiempo que no leía una introducción tan buena a un libro— hay este fragmento, sobre el acto de leer. Recomendamos mucho la lectura de este libro, tan singular en el panorama filósofico.

Págs. 18-19  "Así que escogí un libro de 1500 páginas que me fijara en el sillón como un ancla, engorroso de manejar para que tuviera algo de gran botijo o de gran cazuela y cuya materia estuviera claramente alejada de mi ámbito de trabajo. Durante meses, sí, cuando no estaba de viaje, me he sentado largamente en el sillón de orejas, entre el ordenador y la cocina, y me he leído con heroica paciencia, tomando notas y consultando el diccionario, con ensañamiento y sin esperanza, una obra científica pesadísima, aburridísima, de la que sólo he entendido el 40%, de la que sólo recuerdo el 10% y de la que no me sirve para nada ni una sola línea. Ha sido, por así decirlo, un acto de lectura completamente desinteresado, en el doble sentido de que no esperaba obtener nada de él y de que no me interesaba su contenido. Ha sido un acto de lectura suicida y nihilista, gratuito y autorreferencial; lo mismo y lo contrario que una acrobacia. Se podría decir que he tirado —mientras estallaban nuevas revoluciones, España estaba a punto de cambiar de piel y mi cuenta corriente menguaba sin remedio— seis meses a la basura. ¿Por qué lo he hecho? Bueno, para eso: para promocionar la lectura como puro vicio corporal. Era sencillamente un acto de dignidad: una forma de rebelarme contra el Tiempo o, si se prefiere, a favor de él: un procedimiento imbécil de trazar una frontera tajante delante del ordenador y de proclamar la deuda de mi cuerpo con el Tiempo, de reivindicar el esquema puro del relato como coincidencia en el pecho entre el mundo y la duración. Quería declarar mi superioridad sobre la Historia, mi obediencia al cosmos y mi solidaridad con los pocos cuerpos que aún quedan tirados por ahí. [...] He leído, por así decirlo, mi propio cuerpo como si fuera un fósil de mamut desenterrado de la arena. O —mejor dicho— desenterrado del aire y devuelto por fin a la tierra.

José, de Laie Pau Claris

dijous, 3 de novembre de 2016

Happy birthday, Mr. Berger!




http://www.laie.es/busqueda/listaLibros.php?tipoArticulo=L0&codEditorial=&patronEditorial=&autor=john+berger&titulo=&keywords=&anoPublicacion=&editorial=&codMateria=&isbn=&codIdioma= 
El sábado 5 de noviembre, el escritor inglés John Berger cumple 90 años y hemos pensado celebrarlo en la librería con un aparador dedicado a sus obras. 



A la larga pila de libros con los que hemos disfrutado todos estos años, novelas y ensayos sobre la pasión artística, los campesinos europeos, el dibujo o la resistencia al Capital feroz, se añadirán en breve Landscapes en Verso Books, o en Viena Edicions Sobre el dibuix.

Se acaba de estrenar también el documental The seasons in Quincy, donde se le puede ver en su mítica casa en el campo francés:



Recientemente, además, hemos recibido un librito delicioso titulado Confabulations. Desde la portada saludan unos entrañables champiñones dibujados a mano por Berger, junto a la leyenda "See you later, Omelette..." (“Hasta luego, Tortilla”).



El último ensayo de ese librito empieza comentando la venta de Les femmes d'Alger de Picasso por 180 millones de dólares y termina así (traducción improvisada):



Recordemos que el tiempo, como Einstein y otros físicos nos explicaron, no es lineal sino circular. Nuestras vidas no son puntos en una línea —una linea que está siendo amputada por la Codicia instantánea del orden capitalista global sin precedentes. No somos puntos en una línea; más bien, somos los centros de círculos.



Los círculos nos rodean con testamentos que nos fueron legados por nuestros predecesores desde la Edad de Piedra, y con textos no dirigidos a nosotros pero de los que podemos ser testigos. Textos de la naturaleza, del universo, que nos recuerdan que la simetría coexiste con el caos, que el ingenio supera a la fatalidad, que lo deseado es más tranquilizador que lo prometido.



Entonces, sostenidos por lo que heredamos del pasado y aquello de lo que fuimos testigos, tendremos el coraje de resistir y continuar resistiendo en circunstancias incluso inimaginables. Aprenderemos a esperar en solidaridad.


De la misma manera que continuaremos indefinidamente elogiando y maldiciendo en todas las lenguas que conocemos.

Feliz cumpleaños, Mr. Berger. ¡Por muchos años¡

José, de Laie Pau Claris

dilluns, 10 d’octubre de 2016

Elogio de un crítico: James Wood



Fotografía de James Wood por David Levenson

Taurus acaba de publicar dos libros del  ya célebre crítico James Wood: Los mecanismos de la ficción, que ya se editó hace unos años en Gredos-RBA, y Lo más parecido a la vida, que salió en inglés en 2015. Este joven crítico, nacido en 1965, es uno de los mejores orientadores en la selva procelosa de la literatura contemporánea. Lo vengo siguiendo desde mediados de los noventa, justo en el momento en que se trasladó desde su Inglaterra natal a los Estados Unidos. Se incorporó a la revista New Yorker en 2007 como crítico literario principal, instalándose en Boston junto a su mujer, la novelista Claire Messud, y sus hijos.

http://www.laie.es/busqueda/listaLibros.php?tipoArticulo=L0&codEditorial=40&patronEditorial=taurus&autor=james+wood&titulo=&keywords=&anoPublicacion=&editorial=taurus&listaEdiPatron=40&codMateria=&isbn=&codIdioma=

Hacia el año 2000, tuvo un momento álgido porque acuñó el término, para calificar la obra de varios escritores jóvenes (Zadie Smith, David Foster Wallace, Jonathan Franzen…), de "realismo histérico". El fondo de la acusación consistía en que, en la era geológica de Google, la literatura no debería estar tan saturada de información y tendría que buscar decir algo interesante sobre los tiempos que corren, por encima o por debajo de ese flujo informativo de 24 horas que arrastra como un río de lava todo tipo de material y que volvería redundante mucha masa narrativa.

Con una frase de Henry James, del cuento «Lo que Maisie sabía», Wood sintetiza lo que busca: "el firme terreno de la ficción, a través del cual serpentea el río azul de la verdad".
 

En el primer libro invita a grandes maestros para mostrar las ventanas y las puertas de la narración: sus favoritos como Dickens, Chejov, Bellow, Flaubert como gran iniciador, Henry James (que llamaba a Flaubert "benedictino de lo real", por su paciente cosecha de detalles con los que “promueve que la literatura nos haga fijarnos más en la vida, y al estar más vivos nos hacemos mejores lectores"). Wood comenta que casi siempre que uno lee anotaciones propias en los libros de juventud le parecen vulgares, "ya que no se había leído suficiente literatura para que ésta le haya enseñado como leerla".

Menciona el ensayo de Orwell «Un ahorcamiento»: un condenado camina hacia la horca y se desvía para evitar un charco: El misterio de la vida a punto de ser arrebatada, porque aunque no haya razón alguna para ello, el hombre condenado aún piensa en mantener sus zapatos limpios. Gurov come sandía después de hacer el amor en «La dama del perrito» de Chejov. En La marcha Radetzky de Roth, el viejo capitán visita a su sirviente y éste intenta entrechocar los talones desnudos bajo la sabana. Cita al señor Omer de David Copperfield: "Las modas son como los seres humanos: vienen, nadie sabe cuándo, porqué o cómo y luego se van, nadie sabe cuándo, porqué o cómo. Todo es como la vida, en mi opinión, si se mira desde ese punto de vista". También cita un libro reciente que le encanta, Gilead de Mary Robinson: "Una luz anunciada con grandiosidad, proclamada por todos los cielos, uno más del número finito de días que esa vieja pradera se ha llamado Kansas o Iowa". En la página 210 reivindica lo que le gusta de la literatura: la Vividad, la vida traída al papel por el arte.

El nuevo libro nos lleva de nuevo al meollo de la literatura. En su segundo capítulo, titulado «Mirar en serio y caer en la cuenta», nos recuerda «El beso» de Chejov, ese prodigio, y a Riabovich, al que han besado por primera vez por error, y que se sorprende ya que si bien ha pensado sobre ese beso todo un fin de semana, al contarlo tarda un minuto, como soñadores cómicos que somos. Pasan John Berger, Tolstoi, Sartre, Knausgård, todos mirando algo sencillo como un árbol, hasta llegar a las declaraciones de página 78: "La lenta muerte que negociamos con el mundo al dejar que nuestra atención se duerma" o en 79: "La literatura opone resistencia a la arrogancia del tiempo que nos convierte en insomnes vagando por los pasillos de la costumbre, propone rescatar la vida de las cosas, sustraerlas a la muerte". En el capítulo final, recuerda haber asistido con su padre a una conferencia del músico Alfred Brendel y contemplar atónito como cada vez que Brendel toca alguna pieza para ilustrar un comentario, lo toca poniendo toda la intensidad y delicadeza en el empeño.

Es un crítico muy generoso, capaz tanto de elogiar a escritores experimentados como Joy Williams o Elena Ferrante, como también de saludar la obra de jóvenes escritores talentosos, como cuando en 2011 reseñó la obra de Teju Cole, Ben Lerner, o John Jeremiah Sullivan (cuyo Pulphead salió traducido en Mondadori con noo demasiada repercusión, pese a ser una maravilla de libro; es igual: volveremos a hablar de él en el futuro), o en 2014 saludó Departamento de especulaciones de Offill o el debut de Zia Haider Rahman, A la luz de lo que sabemos (que espera aún su traducción al catalán o castellano).

A principios de agosto del 2012 leí su opinión entusiasta sobre Knausgård (que Anagrama publicó en septiembre), y sintetizó: "Me interesa incluso cuando es aburrido". Escribió elogios de St. Aubyn, Geoff Dyer (inglés como él y recientemente exiliado en Los Angeles, donde podemos esperar nuevos horizontes para su humor tan seductor), Lydia Davis, Denis Johnson, Richard Price, Dovlatov, Yehuda Amichai, Primo Levi, para hacerse una idea de la amplitud de sus intereses como lector. Y para acabar esta breve nota,  dos libros recién llegados a la librería que él ha recomendado: Las sillitas rojas de Edna O' Brien, de Errata Naturae y El camino de Madigan, de Anne Enright, en Siruela.

José, de Laie Pau Claris